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Propiedades del Kéfir

Las propiedades del kéfir dependen del tipo de bebida (kéfir de agua o kéfir de leche), además del uso de otros productos (por ejemplo, fruta, azúcar, melaza o el tipo de leche). El kéfir exhibe varias propiedades. Algunas de las principales discutidas aquí son antimicrobianas, anticancerígenas, probióticas y prebióticas. El Kéfir es uno de los probióticos más famosos de los últimos tiempos, ya que dispone de grandes beneficios para la salud, sobre todo para sustituir ingredientes que son tan agradables para el organismo. Ahora, ¿cuáles son las propiedades del Kéfir? ¿Por qué vale la pena consumirlo?

Presta atención al siguiente artículo porque podrás conocer todos los detalles de este alimento, empezando por las propiedades del Kéfir, que más allá de su utilización en el mundo orgánico, resulta ser un elemento clave dentro de los planes dietéticos.

Propiedades del Kéfir

¿Qué es el Kéfir?

El origen se remonta desde mucho tiempo, tomando su nombre de un término turco que significa bendición. Desde entonces se conocía como un líquido fermentado que se podía consumir, como si se tratase de agua. En algunos libros históricos, se atribuye su existencia a Mahoma, quien dio el Kéfir como regalo a monjes ortodoxos.

De manera más específica y actual, el Kéfir son gránulos que tienen una textura gelatinosa y se utilizan para el proceso de fermentación de la leche o agua con azúcar, por lo que se pueden extraer derivados, como es el Kéfir de agua, Kéfir de coco y Kéfir de leche; donde son de utilidad para mejorar la digestión y brindarle mejores defensas al organismo.

Propiedades del Kéfir

  • Calcio
  • Proteínas
  • Magnesio
  • Vitamina K12
  • Biotina
  • Folato
  • Enzimas
  • Probióticos
  • Vitamina B12

Estas son algunas de las propiedades del Kéfir, pero lo más interesante es que dispone de bacterias beneficiosas para el sistema digestivo al momento de su consumo, además que los índices de lactosa son pequeños, por lo que se evita de tal manera cualquier intolerancia.

Tipos de Kéfir

  1. Kéfir de leche

Se trata de los Kéfir más consumido en varios países del mundo, principalmente por su disponibilidad y facilidad de producción casera. Como ya pudimos adelantar, este alimento probiótico y orgánico se genera a través de la leche de cabra, de oveja o leche de vaca.

  1. Kéfir de coco

Su proceso de producción se lleva a cabo a través del agua de coco o leche de coco, la cual se obtiene directamente de la pulpa del coco. Sea cual sea su base de preparación, están completamente libres de lactosa y constituyen una excelente fórmula alimenticia, igualmente sin dejar a un lado los carbohidratos y azúcares necesarios de un plan dietético.

Además, su sabor es mucho más suave en comparación con el Kéfir de leche, pero igualmente nutritivo. La diferencia principal es que el proceso de fermentación debe efectuarse por más de 12 horas, ya sea de leche coco o agua de coco el Kéfir.

  1. Kéfir de agua

Constituye un excelente sustituto para evitar bebidas gaseosas o jugos procesados, ya que se trata de un agua doblemente enriquecida con propiedades del Kéfir que son saludables, nutritivas y orgánicas de principio a fin para el organismo. En caso de que se desee brindarle otro sabor, se podrán agregar frutas o soda.

¿Qué diferencia el yogurt del Kéfir?

Mientras que el yogurt sólo se obtiene por una fermentación de tipo láctica, el Kéfir se origina tras la fermentación láctica pero carbonata y alcohólica de la leche. Lo que quiere decir que, el Kéfir es nutricionalmente más compacto que el yogurt; además de contener millones de microorganismos probióticos por gramo.

¿En qué varía el Kéfir de leche y Kéfir de agua?

Se trata de resultados completamente iguales con relación a su proceso de fermentación, solo que se adaptan a diferentes ambientes. En el caso del Kéfir de leche, su base principal es la lactosa que genera la leche, y el Kéfir de agua se fundamente en los azúcares.

Beneficios del Kérfir para la salud

Luego de analizar cuáles son las propiedades del Kéfir, es importante darle un ojo a los beneficios que se esconden tras su consumo, puesto que podría considerar su incorporación a la dieta diaria si todavía no sucede.

  • Colabora en el proceso digestivo

En caso de padecer de estreñimiento, mala digestión o candidiasis, el Kéfir logra regenerar toda la flora intestinal para evitar malos ratos, así como mejorar las defensas del organismo ante la recepción de nuevos alimentos.

  • Mejora la digestión de lácteos

Al tomar Kéfir y seguir el consumo de leche convencional, logra que al llegar al organismo su efecto abrasivo de acuerdo al contenido de lactosa sea menor, ya que la transforma en ácido láctico para no generar intolerancia.

Lo que quiere decir que, el Kéfir logra modificar las propiedades nutricionales de la leche, generando que sea mucho más proteica pero con menores niveles de grasa.

  • Controla el sistema inmune

Gracias a los componentes y propiedades del Kéfir, logra que el sistema inmunológico trabaje correctamente para proteger las células presentes; además que los millones de microorganismo que posee, permite que se refuerce doblemente al organismo de bacterias malignas.

  • Fortalece los huesos

La debilidad del sistema óseo es principalmente evidente cuando existe una ausencia de calcio, por lo que al consumir Kéfir de composición láctea y con grasas saludables, se logra obtener excelentes niveles de calcio para el organismo. Pero también, por los bioactivos presentes el cuerpo logra absorber con mayor efectividad el calcio para ofrecerle densidad a los huesos.

  • Retiene las alergias

Las propiedades del Kéfir actúan directamente sobre los problemas inflamatorios del organismo para evitar problemas respiratorios como el asma o alergias que promueven la acumulación de mucosa.

  • Controla la buena salud de la piel

Una mala salud de la piel puede evidenciarse cuando hay complicaciones intestinales, generando acné, erupciones o psoriasis, pero con el consumo de Kéfir y las bacterias saludables que posee, se logra generar un escudo protector para respaldar la estabilidad de la piel, incluso frente a quemaduras, ya que los carbohidratos que están dentro de este alimento probiótico ayudan al proceso de cicatrización y el cuidado de los tejido.

¿Cómo hacer Kéfir en casa?

  • Paso 1

Una vez que se tengan los nódulos de Kéfir, se deben agregar únicamente dos cucharas en un envase de vidrio previamente lavado y esterilizado. Esa cantidad es la recomendada para empezar, luego de un tiempo se podrá agregar más Kéfir a la preparación.

  • Paso 2

Luego de colocar el ingrediente principal en el envase de vidrio, se deben agregar dos tazas y media de leche. Esa cantidad de leche puede variar según el número de cucharadas de Kéfir que se agreguen, pero esas dos tazas y media son la recomendación.

Otro detalle importante es que el líquido no puede llegar completamente hasta arriba de la boca del vaso, por lo que debes seleccionar un envase adecuado para respetar el proceso de fermentación y las propiedades del Kéfir que irán desarrollándose.

  • Paso 3

Con el Kéfir y la leche agregada, se debe cubrir el envase de vidrio y resguardarlo en un ambiente fresco, ya sea encima de la mesa o dentro de algún gabinete. Sólo así la fermentación se llevará a cabo exitosamente.

  • Paso 4

Dejar fermentar por un mínimo de 8 horas, por lo que es recomendable hacerlo de noche para poder consumirlo al día siguiente. Ahora, si deseas dejar fermentar por más horas, debes tomar en cuenta que la cantidad de tiempo será proporcional al nivel de ácido y espesor que tendrá el Kéfir.

Ahora, si deseas un Kéfir con un sabor mucho más suave, sólo será necesario dejarlo por 5 horas en un lugar a temperatura ambiente.

  • Paso 5

Al pasar las horas correspondientes para la fermentación, debes colarlo con sumo cuidado, ya sea con una tela gruesa o colador con malla fina. Con esto lograrás verter todo el líquido obtenido a través de los nódulos del Kéfir.

Es importante que todos los utensilios que se empleen en cada proceso no sean de metal, sobre todo el colador o algún cubierto, ya que la leche de Kéfir dispone de un pH muy ácido que puede reaccionar negativamente ante el contacto con metales. Se recomienda usar de plástico.

  • Paso 6

Para sacarle aún más provecho o jugo al Kéfir, se deben enjuagar los concentrados del Kéfir con agua limpia y colocarlos nuevamente en el envase de vidrio previamente lavado junto a la leche. Con ello repetirás todo el proceso como lo hiciste anteriormente.

  • Paso 7

Cuando ya se haya culminado todo el proceso de fabricación del Kéfir, es importante proceder a refrigerar el envase para no dañar la mezcla obtenida ni permitir que aparezcan bacterias o toxinas malignas. Igualmente, se debe continuar su almacenamiento en envases de vidrio bien sellados para cuidar las propiedades del Kéfir.

¿Qué usos se le puede dar al Kéfir?

  1. Para sustituir ingredientes como leche o yogurt

Sea cual sea la receta o preparación a la que debas agregar yogurt o leche, sólo deberás obviar dichos ingredientes para colocar el Kéfir, como un café por ejemplo. En ese sentido, también puedes optar por agregar algo de Kéfir en salsas o preparaciones que vayan al honro para darle un toque diferente.

  1. Para agregarlo como agua

En caso de tener Kéfir de agua, el cual resulta mucho más suave en sabor y digestión que el Kéfir de leche, se puede aprovechar en la cocina para agregarlo en preparaciones donde se necesite agua, como sopas, jugos frutales o cremas de vegetales.

También se puede consumir como bebida refrescante durante todo el día, pero en caso de ser así, se recomienda hacerlo totalmente natural, es decir; sin azúcar ni sustancias dulces como la miel, ya que esto podría evitar la correcta conservación de las bacterias.

¿Cómo cuidar el Kéfir?

La recomendación principal es realizar un lavado con agua limpia y tibia de los nódulos de Kéfir cada dos semanas, y dejarlos en un recipiente con agua por al menos 12 horas. En caso de que algún Kéfir se torne de color amarillento, debe desecharse sin dudar para evitar cualquier indigestión o contaminación.

En caso de no poder supervisar los procesos de fermentación del Kéfir por alguna salida de viaje, se debe sumergir el Kéfir en leche como se hace regularmente, pero colocándolos en el refrigerador, sólo por esta vez, para retrasar el tiempo de fermentación por al menos 5 días y resguardar las propiedades del Kéfir.

Debes tener en cuenta que cada vez que se utilizan los nódulos de Kéfir para sus diversas presentaciones, estos van creciendo de tamaño; por lo que se pueden ir retirando los sobrantes para otras preparaciones o para regalar a quien lo necesite.

¿Cuánta cantidad de Kéfir se debe consumir?

Las propiedades del Kéfir se evidencian desde su frescura y valores nutricionales por ser un alimento probiótico, así que se puede consumir el número de veces que se desee desde un punto de vista razonable.

Sin embargo, es importante mantener un equilibrio alimenticio para no quitarlo protagonismo a otros alimentos que son igualmente importantes dentro de la dieta balanceada. Pero, una cantidad de consumo aceptable de Kéfir sería hasta 4 vasos diarios.

Por otra parte, al ser una sustancia o bebida ácida, con índices alcohólicos, de carbonatación y microorganismos probióticos, es normal que al organismo le resulte difícil el proceso digestivo en un primer momento, por lo que debe consumir lentamente para que el cuerpo vaya adaptándose a ese tipo de alimentos orgánicos.

Ante esto suelen generarse algunos efectos secundarios en el organismo, como hinchazón abdominal, náuseas, dolores estomacales o diarrea, al consumir Kéfir por primera vez pero que posteriormente deben ir disminuyendo.  En caso de continuar con los malestares frente al Kéfir de leche, por ejemplo, se puede optar por un cambio al Kéfir de coco o agua, que resultan más suaves para el organismo.

Pero, no hay dudas de que cada vez son más las personas que deciden sumarse a la larga lista de consumidores de este alimento probiótico para aprovechar al máximo las propiedades del Kéfir, así como sus beneficios y buenos resultados para el organismo.

Además, es sumamente fácil de realizar en casa y brindarle un uso efectivo dentro de la cocina para lograr preparaciones deliciosas, pero sumamente saludables. Así que ¡prepárate para probar el Kéfir!