Kéfir de yogurt: delicioso y con muchas propiedades

El kéfir de yogurt también conocido como leche kefirada es una mezcla de leche con gránulos de kéfir. Se puede consumir como bebida o como yogurt dependiendo del tiempo que elijamos para dejar reposar la fermentación. Además de tener un buen sabor, que dependerá de con qué lo mezclemos, tiene numerosas propiedades terapéuticas.

¿Quieres saber todo sobre el kéfir? Si quieres conocer todo sobre el kéfir, el proceso, fermentación y el por qué tiene tantos beneficios, pásate por nuestra sección de qué es el kéfir en la que podrás aprender todo lo necesario para ser un maestro cocinero del kéfir.

¿Qué necesitas para hacer kéfir de yogurt?

Lo primero que debes hacer es preparar el paladar, cuando lo pruebes no querrás otra bebida 🙂 Ahora enserio, necesitas pocas cosas:

  • Para empezar elegir qué tipo de kéfir quieres hacer: agua, leche de vaca, de cabra, té…
  • Comprar los gránulos de kéfir, en nuestra tienda puedes conseguirlos a buen precio y de calidad.
  • Necesitas tener nevera, un recipiente o jarra de vidrio, una cuchara, colador, toalla o similar para tapar el recipiente (y que puedan salir los gases de la fermentación).

Formas de consumir el kéfir

Como bien decíamos antes, la forma de consumir el kéfir puede ser de varias formas:

  • En forma de yogurt: es necesario dejar más tiempo la fermentación para que adquiera una consistencia más espesa.
  • En forma de bebida: menos tiempo de fermentación, aún así tiene forma de yogurt líquido. Lo recomendamos porque está exquisito.
  • En forma de helado: tan simple como congelar el kéfir resultante del proceso de elaboración.
  • Con otras recetas: en bizcochos, con canela, con frutas, etc.
¿Sabías qué? Los gránulos de kéfir tiene muchas bacterias, pero todas son buenas. Aportan a nuestro organismo multitud de propiedades positivas como por ejemplo: defensas contra el cáncer, protecciones intestinales y ayudas a la piel, y estas son solo algunas…

¿Cómo hacer la leche kefirada o yogurt?

kefir yogurtEl proceso de elaboración es casi el mismo que se realiza al hacer alguno de los tipos de kéfir que hay (agua, leche, té, etc). Lo que más varía es la duración del proceso de fermentación que dependiendo del tiempo que se deje reposar saldrá más espeso o menos, creando leche kefirada o yogurt.

Antes de comenzar necesitarás tener: los gránulos de kéfir, una jarra de vidrio o recipiente de cristal, cuchara, colador y muy importante la leche (o la mezcla que elijas).

  1. Lo primero que necesitas son los gránulos de Kéfir (con 200 gramos va bien), colócalos en un recipiente de cristal y añade la leche. No debes utilizar más de tres cuartos del recipiente, el resto queda vacío.
  2. Tapa con un paño o gasa el recipiente de vidrio. Esto se hace para que el kéfir pueda respirar, ya que durante el proceso de fermentación, se generan gases que deben ser liberados.
  3. Dejar reposar la mezcla durante 24-36 horas. Lo mejor es ir controlando el tiempo para ver cuando nos gusta el sabor de la mezcla. A algunas personas les gusta más espeso que a otras y viceversa.
  4. Una vez esté lista la fermentación a nuestro gusto, hay que colar los gránulos y el kéfir creado. Por una parte, los gránulos se pueden volver a mezclar con leche y repetir el proceso de fermentación. Y por otra parte el kéfir creado se puede consumir en el momento o meterlo en la nevera para consumirlo más tarde, mezclarlo en recetas de cocina o congelarlo y hacer un polo de kéfir.
Esta es la forma rápida de elaborar kéfir, si quieres profundizar más y conocer todos y cada uno de los pasos puedes pasarte por cada uno de los tipos de kéfir que tenemos en la página web.

¿Se vende el kéfir en supermercados?

El kéfir ya hecho lo puedes encontrar prácticamente en cualquier supermercado como por ejemplo: mercadona, carrefour, lidl, consum, eroski y cualquier otro. Pero tiene una serie de puntos negativos entre los que se encuentran:

  • Contiene conservantes.
  • Lleva mucho más azúcar del necesario.
  • Pérdida de calidad y, por lo tanto, menos beneficios para la salud.
  • No se puede controlar el proceso de fermentación para determinar cuando pararlo y consumirlo a nuestro gusto.
  • En algunos casos producen acidez, debido a no llevar un control minucioso del proceso de fermentación.

Estas son algunas de las desventajas, siempre recomendamos hacer el kéfir en casa porque no lleva trabajo y es un alimento increíblemente bueno para nuestra salud.

Kéfir de yogurt: delicioso y con muchas propiedades
Valora el contenido