¿Qué es el KEFIR?: Tipos, beneficios y cómo consumirlo

El Kéfir es conocido también como yogur búlgaro, yoca, yogur de pajaritos y leche kefirada. Es un producto lácteo muy similar al yogur líquido que se fermenta mediante la acción de una serie de hongos y bacterias. Tiene numerosos beneficios contra el cáncer, fortalecimiento de los huesos, protección intestinal y muchos más.

En la actualidad cada vez es más conocido, por las propiedades y beneficios que ofrece. Es por ello, que en el día a día vemos más y más como se comercializa tanto por internet (como es nuestro caso) como en los supermercados de nuestras ciudades. A continuación te enseñamos los tipos de Kéfir que hay:

¿De qué forma encontramos el kefir?

Se pueden encontrar de dos formas:

  • La venta de gránulos de Kefir: para crear el yogur en casa, mediante la autocultivación.
  • En forma de yogur: para consumirlo directamente, casi todos los supermercados lo venden así.

Beneficios del consumo de kéfir

Aunque tenemos un apartado donde hablamos más en profundidad de los beneficios y propiedades que aporta el kéfir, te nombramos algunos de los más importantes de forma rápida:

Alivia los problemas de digestión

El Kéfir contiene probióticos, que son microorganismos vivos que se encuentran en el intestino y que contribuyen a mantener en equilibrio las bacterias intestinales. Ayuda con problemas digestivos tales como el síndrome del intestino irritable, la diarrea, así como las infecciones generadas por diferentes bacterias.

En muchas ocasiones se recomienda el consumo del yogur porque contiene probióticos, sin embargo, el Kéfir contiene alrededor de 30 microorganismos diferentes buenos para la salud, es decir, muchos más que el yogur tradicional.

Fortalece los huesos

Principalmente ayuda a luchar contra la osteoporosis, que es una enfermedad en la que el tejido óseo se deteriora y es más común en mujeres mayores.

En particular el Kéfir de leche es rico en grasa, por lo que ofrece una fuente de calcio y vitamina K2, que proporcionan los nutrientes necesarios para fortalecer los huesos y al mismo tiempo retrasar la aparición de la osteoporosis.

Además contribuye a la absorción del calcio en las células de los huesos, incrementando con ello la densidad ósea y previniendo las fracturas.

Síntomas de las alergias

Las alergias son padecimientos que experimentan muchas personas alrededor del mundo. Se conocen como reacciones alérgicas ocasionadas por las respuestas inflamatorias que se generan contra las sustancias o elementos medioambientales inofensivos. El Kéfir tiene la capacidad de eliminar todas estas respuestas inflamatorias y en consecuencia, una gran parte de los síntomas que desencadenan las alergias e incluso el asma.

Infecciones por bacterias

El kéfir protege nuestro organismo de las infecciones provocadas por bacterias, es como nuestro terminator personal. Particularmente el probiótico llamado Lactobacillus Kefiri”, tendría la capacidad de impedir que las bacterias dañinas crezcan dentro del organismo, incluyendo la salmonella, la bacteria E. Coli y la bacteria H. Pylori.

Inhibe el crecimiento de células cancerosas

Además de todo lo anterior, el Kéfir también es bueno para inhibir la presencia de las células que producen el cáncer. Investigaciones médicas han demostrado que el extracto de Kéfir puede reducir en un 56% la cantidad de células cancerígenas de la mama.

Intolerancia a la lactosa

Las personas que no toleran la lactosa no tienen la capacidad de descomponer y digerir de forma adecuada la lactosa. El kéfir contiene bacterias del ácido láctico, por lo que puede convertir precisamente la lactosa en ácido láctico. No solo eso, se sabe que contienen enzimas que ayudan a la descomposición de la lactosa.

Valor nutricional del Kéfir

Es conveniente mencionar el valor nutricional del Kéfir para tener una idea más clara de los potenciales beneficios a la salud cuando se consume de forma regular.

Solamente 175 ml de Kéfir con leche se sabe que contiene:

  • Fósforo 20%
  • Calcio 20%
  • Vitamina B12, 14%
  • Vitamina 2, 19%
  • Hidratos de carbono, 7.8 gramos
  • Magnesio 5%
  • Compuestos bioactivos
  • 100 calorías
  • Proteínas, 6 gramos
  • Vitamina D
  • Grasa entre 3 a 6 gramos

Historia del Kéfir

Hablemos de los orígenes del Kéfir, primero decir que este es uno de los productos lácteos más conocidos desde la antigüedad, de hecho se ha consumido durante miles de años a lo largo de la historia. Se sabe que procede de las regiones del Cáucaso y que los musulmanes en algún momento lo llamaron “granos del profeta Mahoma”, incluso en aquel entonces era considerado como un alimento sagrado de Alá.

Dato curioso del kéfir:

En aquella época se creía que el Kéfir perdía todas sus propiedades cuando era utilizado por personas que no profesaban el islam. De hecho existen algunas versiones históricas en las que se señala que aquellas personas que revelaban el secreto del Kéfir a tribus de otros países, eran castigadas con la pena de muerte.

Lo interesante es que desde aquellas épocas los campesinos que vivían al norte de las montañas del Cáucaso, ya elaboraban una bebida conocida como “ayrag”, manteniendo la leche remansada en recipientes hechos de cuero de cabra, mismos que nunca se lavaban. En función de la estación del año, los odres eran colgados cerca de la puerta de la casa, en el interior o en el exterior.

Después se agregaba la leche fresca para reemplazar al ayrag que eventualmente se iba consumiendo a medida que se producía la fermentación. En algún momento, los campesinos notaron que la corteza blanquecina y esponjosa que se formaba en la pared interior del cuero, producía una bebida diferente si se le agregaba leche. Esta bebida era de mejor calidad que el ayrag original, por lo que a partir de aquel entonces se le denominó como “Kéfir”.

¿Qué es el kefiran?

El kefiran, o como se conoce habitualmente, leche kefirada es una sustancia de apariencia blanca y pegajosa, polisacárido, la cual crece a partir de un corto proceso de fermentación de los granos de kéfir. La forma final del kefiran se muestra cuando el kéfir alcanza la madurez, sin llegar al extremo de que los granos de Kéfir se dañen y no puedan ser usados más.

¿Qué hay que tener en cuenta al hacer el kefiran? Los hongos del kéfir crecen muy rápido, lo que significa que se deben dividirse constantemente para que la bebida no quede muy agria. Es decir, cuantos más cantidad y tamaño de los granos de kéfir, más fuerte será la fermentación y en consecuencia más intenso será su sabor.

¿De dónde proviene la palabra “Kéfir”? Posiblemente provenga de la palabra turca “Kief”. Que se entiende como sentirse bien o experimentar una sensación agradable.

Esta palabra era usada para referirse a la agradable sensación que se experimentaba cada vez que se consumía la bebida. El término también involucra la connotación de bendición a la persona que se regala.

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